Zicifredo Durán y Francisca Uribe
En la vereda Alto de las Flores, parte alta de la Serranía del Perijá, en una casa de tapia pisada, construída hace muchos años por el padre de Zicifredo Durán, vive la familia Durán Uribe.
Zicifredo es un hombre de espíritu joven y de temperamento cálido, habla de su padre con mucho cariño y cuenta que entre varios hermanos él fue quien decidió heredar la tierra de su padre y adquirir el compromiso de cuidar no solamente la finca, sino todo el bosque nativo que la rodea. Es un hombre poderosamente tierno. Y con su ternura se encarga de cuidar las labores agrícolas, al monte y su familia.
Francisca Uribe es su esposa, una mujer tímida, dulce y amable. Francisca y Zicifredo se hablan entre ellos con una calidez particular, forman una pareja armoniosa, su hablar es siempre cándido y bello. Como quien guarda un bosque en la garganta.
En sus parcelas siembran café y tienen una pequeña huerta casera. Su hijo mayor, Jose Trinidad, es un joven profundamente conocedor de las plantas locales y tiene la idea de algún día volverse guía de turismo. Su conocimiento para su edad es asombroso. Su hijita menor, Zhiara, tiene una presencia de pluma, suave y amable como sus padres, como su casa, como el bosque del que ellos son guardianes.
Sueñan con tener una cabaña para alojar a los visitantes y hacer algunos arreglos en su cocina para poder recibirlos con mayor comodidad.
Zicifredo y Francisca son un ejemplo de fuerza desde la ternura.



